
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reportó que entre 2011 y 2026 se han documentado 24 masacres en cárceles del país, dejando un saldo de 397 fallecidos y más de 600 heridos. Según la organización, de los muertos, 369 eran internos, 22 eran visitantes, así como dos custodios penitenciarios, tres funcionarios del Ministerio para el Servicio Penitenciario y un miembro de la Guardia Nacional Bolivariana.
La masacre más reciente ocurrió en abril, en el Centro Penitenciario Yare III en Miranda, donde cinco reclusos fueron asesinados tras una protesta. En 2012, se registraron muertes en distintos centros: 22 en el Centro Penitenciario Región Andina en Mérida, 26 en Yare I y 10 en la cárcel La Pica en Monagas.
El OVP ha señalado que, tras estos episodios, se han prometido investigaciones, aunque los resultados y los responsables siguen sin conocerse. La ONG advirtió que el gobierno se ha deslindado de la situación, alegando que las muertes se produjeron entre la misma población penal. Sin embargo, enfatizó que recae sobre las autoridades la responsabilidad de permitir que ingresen armas en los penales.
Además, el OVP subrayó que no ha habido una investigación adecuada contra los funcionarios que podrían haber estado implicados en estos hechos violentos. La organización insiste en que el Estado tiene una deuda pendiente con las víctimas y sus familias, destacando la necesidad de verdad, justicia y reparación.
DCN/Agencias