
La creciente popularidad de los péptidos en redes sociales
El tema de los péptidos ha cobrado fuerza en redes sociales, con celebridades e influencers promoviendo su uso para el cuidado de la piel y la recuperación muscular entre otros fines. Sin embargo, la comunidad científica advierte que la evidencia sobre su eficacia en humanos es limitada.
Este diálogo ha llegado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), donde un comité asesor, que incluye a personas con intereses en la industria farmacéutica, recomendó el 24 de julio pasado la flexibilización de regulaciones para permitir la producción a gran escala de ciertos péptidos experimentales. La FDA ahora deberá decidir si aprueba esta propuesta.
Los péptidos, que son cadenas cortas de aminoácidos producidas naturalmente por el cuerpo, cumplen diversas funciones biológicas importantes, actuando como mensajeros en el sistema nervioso, el metabolismo y la regulación hormonal. Ejemplos conocidos son las endorfinas y la insulina.
Desde hace años, se han desarrollado versiones sintéticas de péptidos con fines terapéuticos. Según el químico Fernando Albericio, existen alrededor de 125 péptidos sintéticos aprobados y muchos otros en ensayos clínicos. Estos tienen menos efectos secundarios que otros fármacos, ya que se metabolizan rápidamente en el organismo.
Un hito en la investigación fue la creación de la semaglutida, un péptido sintético utilizado para tratar la diabetes tipo 2, que se ha vuelto popular no solo por su eficacia, sino también por su uso en la pérdida de peso, atrayendo la atención de figuras públicas.
La demanda ha superado la capacidad de producción, llevando a la aparición de versiones no autorizadas del GLP-1 en el mercado. Esto ha suscitado preocupaciones sobre el uso indebido de medicamentos destinados a pacientes diabéticos por personas que buscan perder peso.
En el ámbito de los péptidos experimentales, se promocionan como soluciones para mejorar la piel o aumentar la masa muscular, aunque carecen de respaldo clínico. Muchos de estos compuestos se encuentran en un limbo regulatorio: no son ilegales, pero tampoco están aprobados para el consumo humano.
El secretario de Salud de EE.UU. ha expresado su apoyo a los péptidos sintéticos, alineándose con tendencias digitales que buscan optimizar la salud y la belleza. Sin embargo, el uso indiscriminado de péptidos puede conllevar riesgos, a causa de la falta de pruebas clínicas y el desconocimiento de sus efectos secundarios.
Varios péptidos están bajo evaluación por la FDA, incluyendo el BPC-157, conocido por su uso entre atletas, pero cuyo respaldo científico es escaso. Aunque los péptidos son considerados prometedores, el profesor Albericio insta a tener precaución hasta que se realicen ensayos clínicos adecuados.
DCN/Agencias