
Los pueblos indígenas de Venezuela siguen a la espera de la titulación y protección de sus territorios, un proceso que desde 2015 se encuentra estancado, según Provea. Esta paralización ha permitido la expansión de la minería ilegal y ha incrementado la presencia de grupos armados en estas zonas.
El Informe Anual de Provea de 2025 resalta que la falta de demarcación de los territorios indígenas mantiene a estas comunidades en una situación de vulnerabilidad, lo que afecta la garantía de sus derechos fundamentales. La crisis que atraviesa este sector también se traduce en problemas de salud. En un reciente informe, Provea reportó que en el hospital de Puerto Ayacucho, al menos ocho personas fallecieron por tuberculosis en los últimos meses. Además, entre 2022 y 2024 se registró la muerte de más de 500 indígenas yanomamis debido a enfermedades tratables.
Asimismo, la organización señaló que no ha habido avances en la investigación del homicidio del líder y guardián indígena uwottüja, Virgilio Trujillo, ocurrido en junio de 2022.
Provea alertó que la falta de protección efectiva sobre los territorios indígenas, junto con las deficiencias en el sector salud y la ausencia de progreso en las investigaciones sobre casos de violencia, agravan la situación de vulnerabilidad que enfrentan estas comunidades en Venezuela.
DCN/Agencias