
Este domingo, varios ministros de Perú llevaron a cabo la expulsión de tres ciudadanos venezolanos vinculados a la organización criminal transnacional Tren de Aragua, tras haber cumplido condenas de ocho años por tenencia ilegal de armas en el país. Los individuos, identificados por los alias Catire, Rody y Rafa, fueron deportados a Venezuela en una operación coordinada por la División de Extranjería de la Policía Nacional del Perú, según el Ministerio del Interior.
Desde el Grupo Aéreo Nº 8, en Callao, el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, mencionó en rueda de prensa que se utilizaron naves militares para la expulsión, incluyendo una misión humanitaria para repatriar a peruanos afectados por un terremoto en Venezuela en junio.
El canciller peruano, Carlos Espá, indicó que la decisión de expulsar a los venezolanos fue tomada por un juez, con el objetivo de proteger a los peruanos de los potenciales peligros que representan dichos individuos. Espá también destacó la reapertura de los servicios consulares en Venezuela, que habían estado suspendidos desde 2024 por la ruptura de relaciones con el régimen de Nicolás Maduro.
El canciller señaló que, aunque uno de los expulsados había cumplido su condena, aún debe responder ante la justicia en Venezuela. La nave enviada también tiene como objetivo traer de vuelta a peruanos en situaciones difíciles tras el terremoto que ha dejado más de 5.500 víctimas.
El ministro del Interior, César Astudillo, declaró que la Policía Nacional y la división de Migraciones se encargaron de trasladar a los tres expulsados y vigilarán su entrega a las autoridades venezolanas. Astudillo también anunció que el gobierno peruano planea continuar con la expulsión de otros criminales en el país y que éstos tendrán alertas para evitar su regreso, dado que enfrentan órdenes de captura.
DCN/Agencias