
Los precios de los alimentos a nivel mundial se prevé que aumenten un 11,8% en 2026 y un 4,8% en 2027, con un impacto significativo en cereales, frutas, verduras y lácteos, según informes de Oxford Economics.
Estas proyecciones surgen a raíz de las olas de calor extremas y la sequía que han afectado las cosechas en Europa, en un contexto caracterizado por altos costos de energía y fertilizantes. La asociación europea Coceral ajustó en julio su estimación de producción de cereales para la UE‑27 y el Reino Unido, bajando de 295,5 millones de toneladas a 286,6 millones, en comparación con los 310 millones de toneladas recogidos en 2025.
En Alemania, la Asociación de Agricultores pronostica una reducción del 7% en la cosecha de cereales este año, alcanzando las 41,9 millones de toneladas, debido a las condiciones climáticas adversas, según AFP.
Por otro lado, Oxford Economics también señala que las tensiones geopolíticas, como el conflicto entre Estados Unidos e Irán, están elevando los costos de insumos esenciales, incluyendo diésel, gas natural y fertilizantes. En julio, los precios del diésel a nivel global crecieron un 36% en comparación con el año anterior, impulsados por interrupciones en el tráfico en el estrecho de Ormuz. Se estima que los precios de los fertilizantes aumenten un 22% este año.
Además, la guerra en Ucrania sigue afectando los mercados, siendo los cereales responsables del 25% del índice global de precios de alimentos. Ucrania y Rusia representan casi el 30% de las exportaciones de trigo y más del 10% de las de maíz a nivel mundial.
Se anticipa que el aumento para 2026 será menor al incremento del 14,2% visto en 2022, cuando se enfrentaron disrupciones climáticas y el impacto inicial del conflicto en Ucrania.
Euronews reporta esta información.
DCN/Agencias