
El presidente Rodrigo Paz nombró este martes a Christian Morales como nuevo ministro de Economía, en medio de una crisis económica que afecta a Bolivia desde hace cuatro décadas y de un creciente descontento social. Morales sustituye a José Gabriel Espinoza, quien fue destituido el pasado viernes tras ser censurado por no acudir a una interpelación en el Congreso. Espinoza argumentó que cumplía con otras obligaciones oficiales, pero la censura obligó al presidente a removerlo.
Este cambio en el gabinete llega pocos meses después de que Paz, un líder de centroderecha que asumió el poder en noviembre, prometiera abrir la economía tras dos décadas de administraciones de izquierda y un modelo más estatista.
El presidente ha instruido a Morales a enfocarse en negociaciones con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, con el objetivo de conseguir entre 7.000 y 10.000 millones de dólares para financiar inversiones y aliviar la presión sobre las cuentas públicas.
Bolivia enfrenta una severa restricción externa debido al agotamiento de sus reservas internacionales, que se utilizaron para mantener subsidios a combustibles, los cuales fueron eliminados a finales de 2025. Aunque la inflación ha bajado del 21% al 5% entre noviembre y julio, el país sigue lidiando con un tipo de cambio elevado, estancamiento económico y desabastecimiento de carburantes.
La eliminación del subsidio no ha logrado estabilizar la oferta de combustibles, lo que genera dificultades para sectores productivos y consumidores. Ante esta situación, distintas regiones del país han visto protestas y bloqueos de carreteras, con reclamos de soluciones inmediatas para la escasez de combustibles y la caída del poder adquisitivo.
DCN/Agencias