
Para prevenir la sensibilidad dental, es recomendable reducir la ingesta de bebidas ácidas y no cepillarse inmediatamente después de consumirlas, según las expertas Victoria Cartaya y Miriam Piqueras, del equipo de Sanitas Dental en España.
Ambas destacan que refrescos, bebidas energéticas, zumos cítricos y agua con limón pueden erosionar el esmalte dental si se consumen en exceso. Sugerieron limitarlas a momentos específicos, hidratarse con agua después y esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse.
Además, enfatizan la importancia de evitar cambios bruscos de temperatura al comer. Alternar bebidas muy frías con alimentos calientes puede incrementa el dolor en dientes sensibles y generar microfisuras. Recomiendan utilizar cepillos de filamentos suaves, emplear pasta con flúor y revisar la técnica de cepillado.
No iniciar tratamientos de blanqueamiento sin una valoración profesional es otra recomendación, ya que el uso inadecuado de estos productos puede aumentar la sensibilidad y causar irritación en dientes y encías. Es importante consultar a un odontólogo si la sensibilidad aparece súbitamente, persiste o se localiza en un diente específico.
Esta información cobra relevancia con el incremento de las temperaturas, ya que los cambios bruscos pueden afectar la salud bucodental, sobre todo al combinar hábitos como el consumo de bebidas frías o helados y alternar entre ambientes cálidos y climatizados. Estos cambios pueden provocar molestias agudas si hay sensibilidad dental.
Adicionalmente, se advirtió que factores como el bruxismo, un cepillado agresivo y el uso sin supervisión de blanqueadores también pueden agravar la situación. En personas mayores, es necesario prestar especial atención a problemas como encías retraídas, restauraciones antiguas y sequedad bucal asociada a ciertos medicamentos.
La reducción de saliva puede facilitar el desarrollo de caries e infecciones, ya que esta juega un rol vital en la protección de la boca. Cartaya señaló que la sensibilidad dental puede ser tratada cuando se identifica su causa, y en algunos casos, son suficientes pastas desensibilizantes o aplicaciones profesionales de flúor. En otras situaciones, puede requerirse tratamiento para encías retraídas, caries o fisuras dentales.
Vía VTV.
DCN/Agencias