
Comunidades de Aragua y Carabobo se movilizaron con protestas nocturnas, incluyendo cacerolazos, en respuesta a los prolongados apagones, que han llegado a durar hasta ocho horas. Los habitantes buscan soluciones a la crisis eléctrica que afecta a la región central del país.
Las manifestaciones en Carabobo se llevaron a cabo en ciudades como Valencia, Naguanagua y San Diego, donde los ciudadanos expresaron su descontento con el servicio eléctrico. En sectores del sur de Valencia, como La Florida, se reportaron quema de cauchos y ruidos de cacerolas. En el Trigal, los residentes protestaron cerca de la residencia del gobernador Rafael Lacava, demandando respuestas a los constantes cortes de luz.
Los comerciantes se encuentran entre los más perjudicados por estos cortes diarios. En áreas populares como Las Parcelas de El Socorro, se informaron interrupciones de más de ocho horas diarias. En El Naranjal, la protesta surgió después de soportar más de cinco horas sin electricidad.
En Aragua, la situación no es diferente. Comunidades cercanas a la avenida Intercomunal Turmero-Maracay hicieron sonar sus cacerolas a las 9:50 p.m., exigiendo respuestas a los cortes recurrentes. Esta manifestación tuvo lugar días después de que los residentes de San Mateo también protestaron por las fallas eléctricas, que han causado apagones de hasta seis horas en varias ocasiones diarias.
El domingo anterior, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó a la población ahorrar energía eléctrica y agua por el fenómeno climático del “Superniño”. También anunció un plan para sumar 4.800 megavatios al sistema eléctrico para el resto del año, a través de contratos con empresas internacionales, aunque no se especificaron nuevos horarios de racionamiento ni un esquema obligatorio.
Los habitantes de ambas entidades coinciden en su llamado a las autoridades para que se atienda esta crisis energética que afecta su calidad de vida.
DCN/Agencias