El economista Asdrúbal Oliveros señaló que Venezuela enfrenta limitaciones severas en cuanto a financiamiento. Debido a su situación de impago de deuda, el gobierno se ve forzado a cubrir el déficit fiscal mediante la emisión de dinero, lo que impide el control de la inflación y mantiene la crisis económica.
Oliveros destacó que, a diferencia de otras naciones que pueden emitir deuda en mercados internacionales, Venezuela carece de un mercado de deuda operante. Esto obliga al gobierno a recurrir a «la máquina de hacer billetes», lo que incrementa la cantidad de bolívares en circulación.
El especialista enfatizó que es insostenible mantener estabilidad en los precios si el Estado gasta más de lo que ingresa. La inflación permanecerá alta mientras no se ajuste la estructura del gobierno, incluyendo nómina y ministerios.
En una entrevista con Unión Radio, Oliveros mencionó que los venezolanos se han acostumbrado a vivir con niveles altos de inflación, creando expectativas que son difíciles de cambiar. Aunque la brecha cambiaria se ha reducido de 50% a menos de 20% en este año, los precios siguen elevados por desconfianza en el sistema económico.
El economista propuso que un plan serio contra la inflación debe incluir reformas institucionales, una revisión del marco laboral y la creación de una administración técnica independiente en el Banco Central de Venezuela. Sin estos cambios, pronosticó que la inflación continuará siendo un problema recurrente.
A pesar de que 2023 ha traído ingresos petroleros extraordinarios que permiten al Banco Central vender entre 1.600 y 1.800 millones de dólares mensuales, Oliveros considera que esta mejora es transitoria. Advirtió que si no se implementan reformas, el país podría regresar a situaciones de desbalance cuando estos ingresos se normalicen. Anticipa que Venezuela cerrará el año con la inflación más alta a nivel mundial.
DCN/Agencias