El economista José Guerra estimó que la economía venezolana creció 4% en el primer semestre de 2026, gracias al incremento en la producción petrolera. No obstante, alertó sobre la depreciación del bolívar y las limitaciones en el sistema eléctrico, que siguen afectando el rendimiento económico y alejando al país de las metas de crecimiento de dos dígitos que algunos analistas anticipaban a principios de año.
Estas cifras provienen de un modelo de estimación del equipo de Guerra y no reflejan datos oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV). Según su análisis, la economía tuvo un avance de 2,5% en el primer trimestre, impactada por una baja temporal en la producción petrolera debido al cierre de puertos en enero. En contraste, para el segundo trimestre, la estimación es de un crecimiento de 6,2%, impulsada por una expansión del sector petrolero del 14,5% y del 3,4% en áreas no petroleras.
Guerra también descartó la posibilidad de un crecimiento de dos dígitos, a pesar de que anticipa una senda positiva para la segunda mitad del año. A su juicio, el combustible económico seguirá siendo el sector petrolero, aunque la reconstrucción tras los terremotos del 24 de junio podría dinamizar la actividad económica. El aumento en la demanda de materiales de construcción sugiere un inicio de recuperación.
Identificó dos restricciones críticas: la escasez de electricidad que afecta a diversas industrias, y la depreciación del bolívar, que ha disminuido el poder adquisitivo de los hogares. Además, señaló que el BCV intervino con aproximadamente $8.000 millones en el mercado cambiario en los primeros siete meses del año para manejar la presión sobre el tipo de cambio, lo que, según él, puede restar recursos destinados a infraestructura y otros sectores.
DCN/Agencias