
La ONG Human Rights Watch (HRW) informó este martes sobre la adquisición por parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos de guantes que emiten descargas eléctricas, dirigidos a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
HRW señala que el ICE ha llevado a cabo actos de violencia y abuso contra inmigrantes y ciudadanos estadounidenses, incluyendo el uso de fuerza excesiva y el despliegue de armas consideradas «menos letales» a corta distancia. La organización advierte que, considerando el historial de estos agentes, no deberían recibir tecnología que ya ha sido documentada por su uso abusivo.
La compra realizada por Estados Unidos se encuentra valorada entre 10 y 20 millones de dólares (aproximadamente 8,6 y 17,27 millones de euros). HRW expresa preocupación por el daño potencial que esta tecnología podría causar en manos del ICE, una entidad que contrata personal con «una formación mínima». Asimismo, llama a investigar esta adquisición por sus posibles riesgos y abuso, dado el escaso control del Congreso estadounidense sobre el tema.
La ONG también recuerda que la Unión Europea ha impuesto restricciones al comercio de dispositivos que emiten descargas eléctricas, debido a su uso abusivo en diversas partes del mundo, incluso en métodos de tortura. Además, el relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura determinó en 2023 que las «armas de descarga eléctrica de contacto directo» son «inherentemente crueles, inhumanas o degradantes», y ha solicitado su prohibición total.
La denuncia de HRW resuena en un contexto de creciente preocupación internacional sobre el uso de tales tecnologías en la aplicación de la ley.
DCN/Agencias