
Gustavo Petro: Un adiós en medio de claroscuros
Gustavo Petro asumió la presidencia de Colombia en agosto de 2022 con la promesa de atender a sectores marginados. Al cierre de su mandato, su gestión se ha visto marcada por logros en derechos, pero también por diversas acusaciones de corrupción en su entorno.
En un emotivo acto en Cali en junio, Petro, vestido de blanco y visiblemente conmovido, se despidió de sus seguidores. En ese momento, instó a votar por Iván Cepeda, candidato de izquierda, quien fue superado por Abelardo de la Espriella, presidente electo, que asumirá el cargo en la misma ciudad.
Este martes, Petro tendrá otra despedida en el Festival por la Defensa de la Educación Pública en Soacha, donde compartirá con jóvenes y grupos de música vallenata.
Los inicios de un líder
Gustavo Petro nació el 19 de abril de 1960 en Ciénaga de Oro, Córdoba, y creció en Zipaquirá, cerca de Bogotá. Desde joven, mostró un carácter rebelde, participando en la guerrilla del M-19 en 1978, donde fue conocido como ‘Aureliano’. Estuvo en la clandestinidad y pasó tiempo en prisión.
A lo largo de su carrera política, se ha distanciado del conflicto armado, enfatizando no ser un guerrillero, sino un “oficial del ejército de Bolívar”.
Trayectoria política
Su carrera política comenzó en 1983 y lo llevó a ser concejal, representante y senador, logrando notoriedad por sus denuncias sobre vínculos entre políticos y paramilitares. Entre 2012 y 2015 fue alcalde de Bogotá.
La figura de Petro también ha estado bajo amenazas que lo llevaron a exiliarse en Bélgica, donde completó sus estudios en economía.
Vida personal y controversias
Petro llegó a la Casa de Nariño junto a su esposa, Verónica Alcocer, pero la relación terminó durante su mandato. Su vida privada fue objeto de atención, incluyendo rumores sobre relaciones externas y controversias respecto a su defensa de Juliana Guerrero, joven acusada de corrupción.
Además, otros escándalos, como el desvío de fondos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y denuncias contra su familia, han empañado su legado.
Reflexiones finales
Petro ha reconocido que no ha sido completamente feliz en su rol presidencial, teniendo problemas de comunicación con su equipo y atravesando desafíos estructurales en su gestión. Aunque dejará la presidencia, sigue siendo un referente de la izquierda y se prepara para asumir un rol de liderazgo en la oposición tras el fin de su mandato.
DCN/Agencias