
El Gobierno de Colombia denunció el lunes 10 de agosto acciones que considera intentos de desacreditar su respuesta al terremoto de 7,4 grados registrado en el noroeste del país, que ha dejado más de un centenar de muertos. Según el Ministerio de Exteriores, estos presuntos ataques provienen de sectores del gobierno del exmandatario Gustavo Petro.
En un comunicado, la cartera diplomática indicó que hay una serie de actuaciones sistemáticas dirigidas a menoscabar la imagen del nuevo Gobierno ante organismos internacionales y judiciales. Asimismo, considera que estos intentos siguen un patrón similar al usado por la oposición para cuestionar los resultados de las últimas elecciones.
El Ministerio, encabezado por Omar Bula, expresó confianza en que las instancias internacionales actúen con independencia y objetividad, evitando ser utilizadas para fines políticos internos. Bula aseguró que el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella se mantendrá enfocado en cumplir con su mandato y en atender las necesidades más urgentes del país.
El Gobierno identificó a «sectores» vinculados a Gustavo Petro, quien a su vez mostró su solidaridad con los afectados y pidió que las autoridades garanticen una respuesta rápida, organizada y humano, rechazando la idea de que algunos ciudadanos sean olvidados.
La situación ha sido declarada como «desastre nacional» debido al terremoto, que hasta el momento ha dejado más de un centenar de fatalities, cerca de 90 heridos y 1.500 viviendas afectadas, de las cuales 37 han sido completamente destruidas.
El epicentro del seísmo se registró a las 7:34 am (hora local), a cinco kilómetros al este de San José del Palmar, con una profundidad de 107 kilómetros, según reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
DCN/Agencias