
Este martes, los votantes en Florida se dirigen a las urnas para seleccionar a los candidatos que competirán el 3 de noviembre por un escaño en el Senado. Este puesto está vacante tras la asunción de Marco Rubio como secretario de Estado, y actualmente es ocupado de forma interina por la republicana Ashley Moody.
Ashley Moody busca la nominación por el Partido Republicano y se enfrenta a Chris Gleason, Neelam Taneja Perry y Ernest ‘Ernie’ Rivera. Por el lado demócrata, la contendiente es la representante estatal Angie Nixon y el ex teniente coronel del Ejército Alex Vindman.
El candidato que resulte ganador cubrirá los dos años restantes del mandato de Rubio, que se extiende hasta enero de 2029, y no un ciclo completo de seis años. Actualmente, los republicanos dominan el Senado con 53 escaños frente a 47 de sus oponentes, que incluyen 45 demócratas y dos independientes que se alinean con ellos.
Ashley Moody, quien fue designada por el gobernador Ron DeSantis como la sucesora de Rubio, cuenta con el respaldo de Donald Trump y del senador Rick Scott. Durante su campaña, Moody ha recaudado aproximadamente 11,3 millones de dólares.
En cuanto a los demócratas, Angie Nixon ha logrado recaudar cerca de 975.000 dólares. Nixon, quien además es organizadora sindical, ha recibido apoyo de figuras como el congresista Maxwell Frost y la legisladora estatal Anna Eskamani. Ella rechaza ser etiquetada como comunista debido a su apoyo a políticas sociales.
Por su parte, Alex Vindman, teniente coronel retirado y ex director del Consejo de Seguridad Nacional para asuntos europeos, ha recaudado cerca de 16,3 millones de dólares hasta finales de julio. Vindman, que fue testigo en el primer juicio político contra Donald Trump, cambió de partido después de dejar el cargo.
Una encuesta de la Universidad del Norte de Florida publicada el 20 de julio muestra a Moody liderando en intención de voto, con un 50%. Se sitúa ocho puntos por delante de Nixon, quien tiene un 42%, y diez puntos sobre Vindman, con un 40%.
DCN/Agencias