
Este lunes, España ha comenzado a implementar nuevas medidas para frenar la llegada de migrantes a Ceuta desde Marruecos, y el Ministerio del Interior ha confirmado que las entradas se han detenido por completo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la instalación de una barrera física que impedirá que las personas crucen a nado por el espigón del Tarajal. La Armada española inició esta obra a las 7:50 horas, como parte de un plan para gestionar las migraciones en la zona.
La barrera principal será neumática, tendrá una longitud de 500 metros y una altura que variará entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie del mar, además de una parte sumergida de hasta un metro de profundidad. Este sistema se complementará con una línea de boyas de la Armada y un canal para el tránsito de embarcaciones de la Guardia Civil.
La creación de esta barrera busca cumplir con una sentencia del Tribunal Supremo español que prohíbe las devoluciones en caliente de migrantes, ya que quienes logran atravesar un elemento físico en la frontera, como este tipo de barrera, podrían tener mayor posibilidad de acogerse a esas protecciones legales.
Se espera que estas medidas tengan un impacto significativo en la gestión de la migración en el área y cambien la dinámica del cruce fronterizo por mar.
DCN/Agencias