
La menta y la canela son reconocidas por sus propiedades medicinales. Utilizadas solas o en combinación, estas especias funcionan como remedios caseros debido a sus antioxidantes, antiinflamatorios y analgésicos que ayudan a prevenir enfermedades y mejorar la digestión.
La menta (Mentha) es una planta aromática apreciada tanto en la cocina como en la medicina natural. Contiene polifenoles y aceites esenciales, que le confieren propiedades analgésicas, antiespasmódicas, antisépticas y antivirales.
Entre sus principales usos destacan:
La canela, por su parte, es rica en minerales esenciales como calcio, hierro, zinc, selenio y potasio, además de vitaminas A, B6 y C, fibra y carbohidratos. Sus antioxidantes y propiedades antibacterianas favorecen la salud de diversas maneras:
Al mezclar menta y canela en una infusión, se potencia el efecto antioxidante y analgésico, lo que resulta benéfico para calmar la inflamación estomacal y relajar el organismo.
Para aprovechar al máximo sus beneficios digestivos, se recomienda tomar esta infusión en ayunas. No obstante, es aconsejable mantener un consumo moderado; el exceso podría causar molestias gástricas como gastritis, reacciones alérgicas o insomnio.
DCN/Agencias