
Las autoridades de El Salvador y Panamá han declarado alerta máxima por sequía a raíz del fenómeno climático conocido como El Niño, que está asociado al aumento de las temperaturas en el océano Pacífico, lo que provoca cambios en los patrones de viento y precipitación.
Ambos gobiernos advierten que este fenómeno podría ser el más intenso registrado hasta ahora, lo que podría resultar en la pérdida de cultivos y hacer del año 2027 el más caluroso registrado en la historia. La Protección Civil de El Salvador anunció una alerta roja por sequía en todo el país. Esto implica la supervisión de fuentes hídricas y cultivos para identificar comunidades críticas y aumentar la vigilancia epidemiológica.
El comunicado menciona que, debido al déficit hídrico, los períodos secos y altas temperaturas, se activan acciones preventivas, monitoreo y coordinación entre diferentes instituciones. El Salvador, con cerca de seis millones de habitantes, enfrenta una sequía generalizada, y en agosto se han registrado altas temperaturas y la pérdida de cultivos por la falta de lluvias.
En Panamá, el gobierno también emitió una alerta similar para gestionar las sequías intensas y las fuertes lluvias que también se derivan del fenómeno. Esto ha llevado a la reducción del tráfico de embarcaciones por el canal de Panamá. Desde la Presidencia panameña se indicó que se espera agilizar procesos burocráticos para abordar los efectos del fenómeno climático, con el objetivo de estar mejor preparados para las posibles consecuencias.
DCN/Agencias