
El presidente de Portugal, António José Seguro, ha firmado este miércoles una ley que prohíbe cubrirse el rostro en espacios públicos, afectando así el uso del burka y el niqab en el país. Esta normativa fue impulsada por el partido Chega, de tendencia ultraderechista, y recibió apoyo de la coalición conservadora.
La decisión ha generado un amplio debate político y social, con opiniones divididas. Algunos argumentan que la medida es necesaria para la seguridad, la integración y los derechos de las mujeres, mientras que otros se han manifestado en contra, citando preocupaciones sobre la libertad individual y religiosa.
El presidente expresó que se trata de un «asunto de gran sensibilidad social y cultural», donde es complejo establecer límites y valorar derechos y deberes de forma equilibrada. En un comunicado, la Presidencia dijo que, tras modificaciones legislativas, el jefe de Estado decidió promulgar el decreto.
Asimismo, el presidente mencionó que la integración social y la no discriminación por género respaldan esta decisión, y subrayó que el rostro es «fundamental para la identidad y la comunicación humanas».
En julio, el Parlamento portugués aprobó el proyecto de ley, el cual había sido autorizado en octubre de 2025, pero estuvo detenido durante meses por desacuerdos entre Chega y el Partido Social Demócrata, que centró su postura en razones de seguridad en lugar de cuestiones religiosas.
DCN/Agencias