
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció la finalización del diálogo con grupos armados que había iniciado el expresidente Gustavo Petro buscando la «paz total». A través de nueve resoluciones, se han clausurado los espacios de negociación con guerrillas como la liderada por alias ‘Calarcá’, los Comandos de la Frontera y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada.
Cada resolución detalla los progresos y señala incumplimientos que llevaron al cierre de las charlas. En la Resolución 342 de 2026, se indica que, a pesar de haberse instalado la Mesa de Diálogos de Paz, se registraron acontecimientos que hicieron evidente la falta de cumplimiento de los acuerdos, imposibilitando la voluntad de paz del grupo armado.
La decisión de cerrar la mesa de paz se basa en la ausencia de compromiso para la reinserción a la vida civil por parte del grupo armado organizado al margen de la ley, el autodenominado Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio, dirigido por los comandantes Gentil Duarte y Jorge Suárez Briceño, así como el Frente Raúl Reyes EMBF-FARC EP. Adicionalmente, se revoca el reconocimiento de varios representantes de estos grupos para continuar el diálogo, así como a la jefa negociadora del Estado colombiano, Gloria Quiceno.
La misma resolución se aplica también a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, un grupo conocido como Comandos de la Frontera, que se encontraba en espacios de ubicación transitoria en espera de definir la ruta para la entrega de armas.
En relación a los Conquistadores de la Sierra Nevada, se menciona que, aunque se había establecido un Espacio de Conversación Sociojurídico, los acontecimientos que se han dado han debilitado las negociaciones y no han permitido evidenciar una intención real de paz y sometimiento a la justicia.
DCN/Agencias