El oro experimentó una caída este lunes tras alcanzar el viernes su nivel más alto en siete semanas. Esta disminución se debe a un dólar más fuerte y a la cautela de los inversores ante los datos de inflación en Estados Unidos, que podrían influir en la dirección de la política monetaria de la Reserva Federal.
A las 11:22 GMT, el oro al contado bajaba un 0,2%, situándose en 4.332,68 dólares por onza, tras el impulso de un informe débil sobre las nóminas no agrícolas publicado el viernes. Los futuros en Estados Unidos también retrocedían un 0,2%, alcanzando los 4.391,6 dólares.
El dólar ganó un 0,2%, lo que encareció el metal precioso para compradores que operan con otras monedas.
Ricardo Evangelista, analista de ActivTrades, señaló que el oro sigue presionado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz, situaciones que impactan los precios del petróleo y respaldan al dólar.
El crudo registró un incremento, impulsado por el optimismo en torno a las negociaciones para reabrir la vía marítima, aunque las subidas eran moderadas debido a las condiciones impuestas por Teherán para su desbloqueo. Los precios elevados del petróleo podrían generar temores inflacionarios y mantener expectativas de tasas de interés altas por un tiempo prolongado.
Los inversores se preparan para los índices de precios al consumo (IPC) que se publicarán el miércoles y los precios al productor (IPP) del jueves, buscando pistas sobre las futuras decisiones de la Fed.
En otros metales, la plata subió un 0,6% a 63,94 dólares por onza, mientras que el platino cayó un 0,5% a 1.736,2 dólares, y el paladio experimentó la mayor baja con un descenso del 1,5%, situándose en 1.357 dólares.
DCN/Agencias