
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha otorgado un contrato sin licitación por 16,7 millones de dólares para adquirir 6.000 guantes capaces de administrar descargas eléctricas. Según la agencia, estos guantes permitirán a los agentes controlar a los detenidos que se resistan y evitar el uso de armas más letales.
En la documentación del contrato, publicada el jueves, el ICE describe los guantes como «dispositivos conductores de distracción y desescalada». La agencia sostiene que esta tecnología proporcionará al personal una opción menos letal durante arrestos y traslados de detenidos, así como en situaciones de disturbios en los centros de detención.
El ICE argumenta que actualmente carece de dispositivos que no requieran el uso de las manos, en un contexto de «niveles sin precedentes de amenazas y violencia» contra sus oficiales. La justificación para la compra menciona que el guante G.L.O.V.E. (siglas en inglés de ‘Emisor de Bajo Voltaje de Salida Generado’) se utilizará en situaciones donde una persona se resista, permitiendo un control más rápido para evitar lesiones.
Posterior al anuncio, la senadora demócrata de Nevada, Catherine Cortez Masto, junto a otros 15 senadores, expresó su rechazo a la compra. Argumentaron que plantea interrogantes sobre su necesidad, seguridad médica y la capacidad del ICE para usar esta herramienta de forma segura, considerando casos anteriores de uso excesivo de la fuerza por parte de la agencia.
Human Rights Watch (HRW) también emitió críticas, advirtiendo sobre el potencial de abuso de esta tecnología en manos del ICE. La ONG recordó que las restricciones comerciales impuestas por la Unión Europea a dispositivos como estos surgen de su uso abusivo en el pasado, incluso en situaciones de tortura.
Un relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura declaró en 2023 que las «armas de descarga eléctrica de contacto directo» son «inherentemente crueles». Se insta a investigar la compra de estos guantes y su implementación en situaciones de control por parte del ICE, debido a la poca supervisión que existe al respecto.
DCN/Agencias