
El preso político Leomar Guerra fue liberado el pasado 14 de agosto tras permanecer 1 año y 10 días en El Rodeo I, en Guatire, estado Miranda. Al salir, relató que fue recibido con la frase: «este es el infierno, aquí no viene ni Dios». Durante su tiempo detenido, Guerra pasó alrededor de 45 días esposado y sin ropa, alimentándose únicamente de un vaso de agua al día, según lo declarado en una entrevista con VPITv.
Guerra explicó que durante cinco meses no tuvo derecho a visitas y confiesa haber falseado información sobre la salud de su madre para poder verla.
La razón de su encarcelamiento se relaciona con el «caso Plaza Venezuela», donde aproximadamente 50 personas fueron acusadas de intentar detonar explosivos en las cercanías de la sede del Sebin en esa zona. Guerra fue arrestado en la terminal de autobuses de La Bandera en Caracas mientras hacía una reserva de pasaje, siendo trasladado sin una orden judicial.
El 14 de agosto también fueron liberadas otras 29 personas del mismo centro penitenciario. Enrique Bermúdez Ortiz, quien también estuvo involucrado en el caso, describió las condiciones de presión psicológica a la que estaban sometidos. Por su parte, José Ignacio Moreno, de 58 años, denunció las celdas de castigo y la falta de alimentos y luz solar.
Desde la promulgación de la Ley de Amnistía el 20 de febrero de 2026, se han documentado 1,046 liberaciones de presos políticos, según organizaciones no gubernamentales.
DCN/Agencias