La deuda pública de Estados Unidos ha superado, por primera vez, los 40 billones de dólares, según reporta el Departamento del Tesoro. El monto actual de la deuda se sitúa en 40,047 billones, apenas cinco meses después de que se registrara un aumento sobre los 39 billones.
Este incremento se asocia a la decisión del Tribunal Supremo que, en febrero, invalidó los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump a las importaciones de varios países. La eliminación de estos aranceles ha acentuado un déficit estructural, donde el gasto federal sobrepasa en alrededor de 2 billones de dólares anuales los ingresos fiscales. Adicionalmente, la gran reducción fiscal aprobada el año pasado se espera que genere déficits superiores a los 4 billones anuales durante la próxima década.
Desde que Trump asumió nuevamente la presidencia en enero de 2025, el gasto federal ha aumentado y la relación deuda‑PIB ha empeorado. Actualmente, el Gobierno destina más de un billón de dólares anuales solo para el pago de intereses, convirtiéndose en la segunda mayor partida del presupuesto, solo detrás del Seguro Social.
En ese escenario, la rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años alcanzó esta semana su punto más alto en 19 años, impulsada por temores a un aumento inflacionario debido a la guerra en Irán. Este incremento en los costos de los bonos afecta las tasas hipotecarias y los gastos de financiamiento de empresas y hogares.
Con el aumento del costo de endeudamiento, el Departamento del Tesoro ha anunciado que duplicará el volumen de sus operaciones de recompra de bonos a al menos 4.000 millones de dólares, con el fin de garantizar la liquidez en los títulos de largo plazo, reflejando preocupaciones sobre la estabilidad financiera ante el crecimiento de la deuda y los intereses.
DCN/Agencias