
El Gobierno de Donald Trump está preparando el regreso de sus diplomáticos evacuados en embajadas de Oriente Medio, según un informe publicado por The New York Times. Esta medida sugiere que Washington no anticipa una nueva escalada del conflicto en el corto plazo.
El Departamento de Estado de Estados Unidos estaría listo para reintegrar a su personal en el extranjero, con un plan que podría comenzar esta misma semana, según un documento interno mencionado en el artículo. Las embajadas de Israel, Líbano, Arabia Saudí, Catar, Jordania, Omán, Irak y Kuwait son las primeras en recibir a sus empleados.
El personal estadounidense había sido evacuado de la región antes y durante las primeras semanas de la guerra, que estalló con bombardeos de EE. UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero. Los diplomáticos de Israel fueron los primeros en salir, una semana antes de los ataques, y los demás fueron evacuados a medida que Teherán respondía a estas ofensivas.
La decisión del Departamento de Estado coincide con un estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Aunque las disputas no encontrarán solución inmediata, indica que Washington no prevé el reinicio de ataques a gran escala entre ambas naciones.
Además, el Gobierno de Trump ha cambiado su estrategia hacia una mayor presión económica. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció el inicio de la operación Paria Económico, cuyo objetivo es eliminar «todas las opciones económicas» para Irán y aumentar las sanciones contra la República Islámica.
Bessent indicó que su departamento ha identificado «todos los nodos, facilitadores y redes» que Irán ha empleado para contrabando de petróleo y esquivar sanciones. También avisó que «nadie está exento» de ser blanco de sanciones indirectas por hacer negocios con el régimen iraní.
DCN/Agencias