
El tema de la dolarización formal ha vuelto al debate público tras las declaraciones del diputado Antonio Ecarri y el respaldo del economista estadounidense Steve Hanke, lo que generó una respuesta del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. En este contexto, economistas han compartido opiniones mixtas sobre las implicaciones de reemplazar el bolívar por el dólar.
El economista Manuel Sutherland indicó que oficializar el uso del dólar podría traer beneficios inmediatos, como una mayor planificación empresarial, más inversión extranjera y la imposibilidad de emitir dinero sin respaldo del Banco Central. Según Sutherland, esto podría eliminar la inflación descontrolada que ha afectado al país en las últimas décadas y simplificar el caos cambiario.
No obstante, advirtió que esta medida también conllevaría desventajas para la industria nacional, al eliminar políticas monetarias que han apoyado exportaciones y procesos de industrialización.
Por su parte, el economista Aarón Olmos coincidió en que la economía venezolana ya está en un proceso de dolarización de facto y se observa un uso creciente de criptoactivos como el USDT. Sin embargo, advirtió que formalizar la sustitución del bolívar no resolvería los desequilibrios económicos sin un plan de ajuste integral.
Olmos resaltó que las cifras macroeconómicas reflejan un deterioro considerable, con un tipo de cambio que se ha disparado un 160% de enero a agosto, y una devaluación interanual que supera el 650%. Destacó que un proceso de dolarización requeriría que el Estado garantice un flujo constante de divisas y coordine políticas productivas y comerciales.
Finalmente, explicó que la formalización de la dolarización significaría que el Banco Central de Venezuela perdería su capacidad de elaborar políticas monetarias, convirtiéndose en un simple gestor de liquidez en divisas.
DCN/Agencias