Diagnóstico tardío: Recibí morfina para aliviar el dolor hasta que a los 13 años los médicos identificaron mi endometriosis.

Grace, una adolescente de 14 años originaria de Yorkshire, enfrenta un sufrimiento intenso cada mes, coincidiendo con su menstruación. Debido al dolor tan agudo, sus padres han tenido que llevarla en brazos hasta el coche para llevarla al hospital. En la sala de urgencias, a menudo espera horas para ser atendida, solo para regresar a casa con analgésicos potentes y sin una solución clara a sus problemas.

A lo largo de su experiencia médica, Grace ha sentido que su dolor era minimizado por los profesionales. Explicaciones como síndrome del intestino irritable, quistes, ansiedad o “una mala menstruación” fueron ofrecidas, sin que se tomaran en serio sus solicitudes de pruebas más exhaustivas. A pesar de sus insistencias, los médicos le dijeron que era demasiado joven para tener endometriosis, una condición que causa dolor severo y que puede tener consecuencias a largo plazo.

Grace comenzó a menstruar a los 11 años, y a los 13, ya padecía dolores extremadamente fuertes. Ella describe el dolor como una sensación de «alambre de púas caliente» en su abdomen. En ocasiones, se ve obligada a permanecer en cama y, cuando los analgésicos en su casa se acaban, necesita regresar al hospital, donde recibe morfina y otros medicamentos como co-codamol y tramadol. Su preocupación radica en la posibilidad de volverse dependiente de estos fármacos.

La frustración sobre la falta de reconocimiento de su condición la llevó a contactar BBC Your Voice. A pesar de que ni su médico de cabecera ni el primer especialista que consultó lograron diagnosticarla correctamente, tras insistir en una segunda opinión, finalmente recibió un diagnóstico de endometriosis. Esta enfermedad, que provoca que el tejido que normalmente recubre el útero crezca fuera de él, afecta aproximadamente al 10% de las mujeres, según datos del NHS.

A Grace le han informado que su condición puede afectar su fertilidad, lo que genera presión sobre ella para tener hijos antes de los 30 años. La doctora Gail Busby, ginecóloga pediátrica, señala que es común que las adolescentes sufran dolores menstruales, pero que los médicos deben estar alerta y reconocer situaciones que no son normales.

Recientemente, Grace se sometió a una laparoscopia para tratar su endometriosis y espera que el procedimiento alivie sus síntomas. Al compartir su historia, busca que más adolescentes tengan la confianza necesaria para buscar respuestas sobre su salud.

DCN/Agencias

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lo más Leído

Tu opinión vale...

Lea también