
La actividad comercial en la frontera colombo-venezolana ha experimentado una desaceleración tras el cambio de gobierno en Colombia, lo que ha afectado el impulso de la zona económica especial binacional, manteniendo los flujos comerciales por debajo de lo previsto. De los 1.600 millones de dólares estimados para este año, el intercambio todavía no ha alcanzado los 1.200 millones, según datos de gremios empresariales.
Gipsy Pineda, presidenta de Fedecámaras Táchira, comentó que durante el mandato de Gustavo Petro se avanzó en la firma de un tratado de entendimiento para fortalecer la zona económica especial. Sin embargo, el nuevo presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, decidió suspender este acuerdo para realizar una revisión, cuyos resultados aún son inciertos.
Pineda indicó que esta pausa puede ser vista como una oportunidad para que el nuevo gobierno implemente su enfoque ante la zona económica especial. Asimismo, destacó que el estado Táchira representa una potencial vía de crecimiento para Venezuela, aun cuando el país sigue dependiendo de importaciones.
Ante las dificultades operativas en La Guaira por el reciente terremoto, la frontera podría servir como una salida para la entrada de mercancías y prevenir desabastecimientos. «San Antonio cuenta con una infraestructura clave en almacenamiento y transporte», señaló.
La dirigente subrayó que el fortalecimiento económico debe iniciar en Caracas y luego extenderse de manera sostenible hacia otras regiones. Además, la consolidación de la zona especial binacional dependerá de que ambas naciones establezcan una hoja de ruta clara y estable.
Con información de Unión Radio.
DCN/Agencias