Revelación de vulnerabilidades tras los sismos del 24 de junio
Los sismos del 24 de junio expusieron no solo daños en varias edificaciones de Venezuela, sino también los desafíos en la reconstrucción. Un aspecto crítico que surge es quién asumirá los costos cuando un edificio sufre daños, especialmente si las áreas comunes no tienen aseguramiento.
En el país, las pólizas de seguros para edificios con cobertura por terremotos operan de manera independiente a los seguros de hogar. Estas pólizas están diseñadas para cubrir daños en áreas comunes, pero su alcance es limitado. Según la Cámara de Aseguradores de Venezuela, solo un 3% de los inmuebles posee alguna póliza contra desastres.
La consultora María del Carmen Bouffard destacó que asegurar un apartamento no necesariamente cubre las áreas comunes. Un propietario puede tener su vivienda protegida, pero eso no garantiza respaldo para escaleras, fachadas, y otros espacios compartidos. En situaciones donde un edificio presenta daños generalizados, la responsabilidad de reparación recaerá sobre los propietarios sin una póliza adecuada.
El escenario cambia ligeramente si una póliza residencial incluye la participación que corresponde al propietario en el condominio. Sin embargo, si otras partes de la estructura no están aseguradas, ese propietario podría enfrentar costos adicionales.
Bouffard también señaló la falta de datos consolidados sobre el número de inmuebles con seguros de este tipo, lo que complica entender el impacto de los sismos. La Superintendencia de la Actividad Aseguradora ha solicitado información a las empresas para evaluar daños y asegurar una mejor estadística del sector.
Asimismo, el Colegio de Ingenieros de Venezuela sugiere la creación de una Comisión Nacional Independiente para revisar las normas de edificación y fortalecer la normativa sismorresistente.
DCN/Agencias