
El fenómeno de las “batallas de aura” y el «farmeo» se ha diseminado por varios países de la región, incluyendo Argentina, Chile, Uruguay y México. Se trata de un grupo de jóvenes que se reúne en espacios públicos para protagonizar enfrentamientos que van desde poses a movimientos espontáneos, todo envuelto en una atmósfera de misterio y un toque de performance.
Para algunos, este es solo un truco pasajero, mientras que para otros, evoca las “kiki” de la cultura ballroom, un estilo documentado en “Paris is burning” de 1990. Entre los jóvenes, se vislumbra como una nueva forma de interactuar, sobre todo entre las generaciones Z y Alfa.
“Farmear se refiere a juntar, mientras que aura es la presencia que uno proyecta”, explica Elías Poblete, un creador de contenido en Santiago y organizador del primer torneo de aura en Chile. Él destaca que tener estilo y personalidad son claves, además de la ropa, como su camiseta de Fortnite, un juego de gran popularidad.
Dani Pizarro, publicista y también creador de contenido, indica que el término “farmear aura” proviene del vocabulario gamer, donde acumular puntos repetidamente se conoce como «farmeo». Menciona ejemplos como “Age of Empires” y “Los Sims”, donde es vital reunir recursos para avanzar en la narrativa.
Entre la jerga, aparecen términos como “persona sigma” o “chico alfa”, muy utilizados en memes. Pizarro los define como una forma de describir a hombres de alto estatus o que se distinguen del resto. Jade Amado, una estudiante de 17 años, lo complementa: “Ser sigma es ser bacán”, mientras demuestra movimientos como el “mewing” y la “Yo-Yo Pose”.
Aunque no están seguros de la permanencia de esta moda, los participantes destacan la alegría que les genera compartir estas experiencias. Sebastián Rodríguez, un niño de 8 años que ganó el torneo, manifiesta: “Nací con el aura. Es algo natural”. Lo que más le preocupa es ser confundido con un “NPC”, término videolúdico que se refiere a personajes sin relevancia en el juego.
Así se vive esta vibrante e insólita tendencia, que aunque surja de un juego, ha creado su propia comunidad. ¿Durará en el tiempo? Para esos jóvenes, lo importante es disfrutar la conexión con sus pares.
DCN/Agencias