
Durante más de un siglo, el litoral central de Venezuela estuvo ligado a la figura del doctor José María Vargas. Este vínculo se inició con su designación como Departamento del antiguo Distrito Federal en el siglo XIX, seguido por su evolución a municipio y su consagración como entidad autónoma en la década de 1990. Sin embargo, en 2019, una reforma constitucional eliminó oficialmente la denominación “Estado Vargas”, renombrándolo “Estado La Guaira”, lo que generó un profundo debate entre los habitantes de la región.
La reforma, promovida por el oficialismo bajo el argumento de reivindicar una identidad local, se aprobó rápidamente, aunque con críticas sobre su falta de justificación. La figura de Vargas, quien contribuyó significativamente a la educación y las ciencias en el país, representó la única instancia en el mapa venezolano que honraba a un civil y científico en lugar de un militar.
Nacido en La Guaira en 1786, Vargas fue un pionero en la educación pública y las ciencias naturales en Venezuela. Su liderazgo en la Universidad Central de Venezuela transformó el modelo educativo colonial en uno moderno y científico.
En el ámbito político, Vargas fue el primer civil electo presidente de la República en 1835, enfrentando resistencia por parte de las élites militares, lo que llevó a la Revolución de las Reformas. Aunque fue derrocado, su legado se mantuvo a través de su trabajo en la educación y la ciencia.
La eliminación de su nombre del estado plantea una reconfiguración de identidades en la región, afectando la diversidad local y disminuyendo la presencia de su legado en la memoria colectiva. También se ha cuestionado la legalidad del cambio de nombre en el Consejo Legislativo, al considerarse que no tenía la potestad para realizar esta modificación.
DCN/Agencias