Las frecuentes interrupciones del servicio eléctrico en Maracaibo, que oscilan entre cinco y seis horas diarias, están impactando de manera significativa la actividad comercial, sobre todo a los vendedores informales del casco central. La disminución en el número de compradores se ha vuelto una tendencia constante desde que aumentaron los cortes de luz en la región.
Los comerciantes afirman que la falta de electricidad no solo reduce las ventas, sino que también genera una mayor sensación de inseguridad en los callejones donde se ubican sus puntos de venta. Juan Urdaneta, un vendedor del centro, comentó: “Cuando se va la luz, aquí no hay ventas. La gente teme entrar en los callejones porque piensa que los pueden atracar”.
En cuanto a los costos operativos, el uso de plantas eléctricas, común en el sector formal, no es una opción viable para muchos comerciantes debido al precio de adquisición, combustible y mantenimiento. Además, dispositivos como ventiladores recargables y protectores para internet han visto un incremento cercano al 50% en su precio, impulsado por la alta demanda ante los apagones. La comerciante Joselyn Villasmil dijo: “Ahora, con los apagones, eso se utiliza y se vende todos los días”.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Maracaibo está evaluando las horas de trabajo perdidas en el sector formal durante 2023, mientras que el empresariado zuliano enfatiza la necesidad de soluciones estructurales para estabilizar el servicio eléctrico y mitigar una mayor contracción de la actividad económica.
DCN/Agencias