El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios, conocido como Consecomercio, ha subrayado la necesidad urgente de implementar un cronograma de racionamiento eléctrico que sea claro, público y sectorizado en los 335 municipios de Venezuela. Aunque el sector reconoce los problemas estructurales que enfrenta el sistema eléctrico nacional, advierte que la falta de un calendario de cortes, junto con la escasa capacidad de autogeneración, afecta de manera crítica la actividad comercial y la prestación de servicios.
Las constantes interrupciones eléctricas impactan procesos esenciales, incluidos la logística, la carga y descarga de mercancías, así como el funcionamiento de sistemas automatizados. Las pérdidas incluyen la cadena de frío de alimentos y medicinas, además de daños en materias primas y fallas en servicios internos como ascensores y sistemas de climatización.
Consecomercio también destaca que los cortes generan pérdidas en ventas debido a la imposibilidad de procesar pagos electrónicos, lo que deteriora la experiencia del cliente. Los accidentes laborales y la vulnerabilidad en seguridad aumentan, debido a la inoperatividad de alarmas y cámaras. Además, los picos de voltaje al restablecerse la electricidad pueden dañar equipos y provocar pérdida de datos.
A pesar de la inactividad, los comercios deben cumplir con gastos fijos. Solo un 30% de la población tiene acceso a autogeneración, dejándose el 70% de los pequeños comercios sin planificación adecuada.
El gremio ha propuesto diversas medidas, como coordinar cortes en horas de menor movimiento, ajustar horarios de apertura y asegurar electricidad en horas pico. Además, solicitan exoneración de impuestos para la importación de plantas eléctricas y otros incentivos financieros, así como crédito para sistemas de autogeneración. Consecomercio reitera la importancia de un sistema eléctrico confiable que apoye la reactivación económica del país.
DCN/Agencias