
Residentes del estado Carabobo han manifestado su descontento a través de protestas en respuesta a los apagones constantes que afectan sus comunidades, con cortes que pueden durar entre cuatro y cinco horas. En el municipio San Diego, los vecinos salieron a las calles para exigir un cronograma de interrupciones eléctricas que les permita anticipar cuándo quedarán sin servicio.
Asimismo, se realizó un llamado a revisar las tarifas eléctricas, ya que los habitantes continúan pagando por un suministro que consideran deficiente. En este marco, el concejal Israel Figueredo se expresó en la protesta, criticando el cobro de tarifas elevadas por un servicio que no se presta en su totalidad. “Se deben crear mesas técnicas para analizar las facturas exorbitantes que Corpoelec está facturando”, declaró. Algunas facturas han llegado hasta 10 mil bolívares, lo que ha generado malestar y cuestionamientos sobre la necesidad de cobrar a plena tarifa si no se garantiza un servicio adecuado.
La indignación también se ha manifestado en zonas como La Isabelica, Naguanagua, San Blas y Prebo, donde los habitantes han recurrido a cacerolazos para expresar su frustración ante la falta de respuestas de la empresa estatal.
Además de la situación eléctrica, los vecinos han reportado problemas con otros servicios básicos, como el suministro de gas doméstico. “Estamos esperando el servicio y no nos atrevemos a cocinar”, comentó una residente de la localidad, reflejando la preocupación por la irregularidad en el acceso a este recurso esencial. Las comunidades continúan organizándose para demandar soluciones a las dificultades que enfrentan en su vida diaria.
DCN/Agencias