
La Alcaldía de Cali anunció un toque de queda desde las 8:00 p.m. de este lunes hasta las 6:00 a.m. del martes, así como la militarización de la ciudad tras un terremoto de magnitud 7.4 registrado el 10 de agosto.
El alcalde, Alejandro Eder, indicó que la medida busca asegurar la movilidad y seguridad de los equipos de emergencia, permitiendo la concentración de esfuerzos en la búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros. Eder mencionó que hay amenazas de saqueo y pidió a la ciudadanía que reporten cualquier intento de robo o situaciones de inseguridad.
La presencia de la Policía y el Ejército se incrementará en sectores específicos, como las comunas 17 y 19, donde se registraron mayores daños. Eder resaltó que las primeras 48 horas son críticas para rescatar a quienes puedan estar atrapados.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, visitó Quibdó, epicentro del terremoto, y luego se dirigió a Cali. En respuesta a la emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas de Bogotá y 32 miembros de las Fuerzas Militares.
Eder también hizo un llamado a la comunidad a facilitar el trabajo de los equipos de rescate y a continuar con las donaciones para los afectados. Además, se declaró la calamidad pública para concentrar recursos en la atención de la emergencia.
Por otro lado, la emergencia ha llevado a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programada del 12 al 17 de agosto. Las actividades relacionadas con el festival quedarán a evaluación de las autoridades y organismos de socorro en función de la evolución de la situación. La Secretaría de Cultura priorizará el bienestar de los artistas ya presentes en Cali y mantendrá comunicación con colectivos y aliados del festival para decidir los próximos pasos.
DCN/Agencias