El Observatorio de Universidades (OBU) reportó que el bono vacacional y recreacional que reciben los profesores de universidades públicas en Venezuela se redujo a 15,44 dólares en 2026, en contraposición con los 4.836 dólares que un docente titular a dedicación exclusiva percibía en 2002. Esto representa una disminución acumulada del 99,6% en 24 años, en un marco de inflación constante y deterioro del poder adquisitivo.
El OBU especificó que el bono disminuyó drásticamente en los últimos años, pasando de 1.094 dólares en 2022 a 225 en 2023, 164 en 2024, 56 en 2025 y finalmente los 15,44 dólares en 2026, lo que significa un descenso del 98,5% en el periodo 2022-2026.
Por su parte, la Canasta Alimentaria Familiar, según Cendas-FVM, llegó a 727,89 dólares en julio, lo que indica que el bono más alto cubre apenas el 2,2% de este gasto mensual esencial.
El informe destaca que el bono vacacional ha dejado de ser un derecho contractual, convirtiéndose en un símbolo de la crisis que atraviesan los académicos en el país, en un contexto donde la inflación acumulada alcanzó el 51,9% a inicios de 2026, de acuerdo al Banco Central de Venezuela.
En este escenario, las protestas en el sector universitario se han intensificado, con docentes y trabajadores demandando salarios y pensiones dignas. A la fecha, la nueva ministra de Universidades no ha abordado las solicitudes más apremiantes del gremio, según lo reportado por el OBU. Este organismo alerta sobre las políticas vigentes que perpetúan el “empobrecimiento multidimensional” de los docentes y el personal de servicio.
DCN/Agencias