El Gobierno de Rodrigo Paz anunció este lunes un nuevo precio para el litro de diésel sin subvención, dirigido a industrias y grandes consumidores, como parte de un plan para mejorar el abastecimiento ante las largas filas en las estaciones de servicio.
De acuerdo con el decreto 5676, el precio referencial para estos grandes consumidores será de 18 bolivianos (aproximadamente US$ 1,55) por litro. Sin embargo, el nuevo costo no afectará al transporte público ni privado que consuma menos de 5.000 litros al mes, que continuará pagando 9,80 bolivianos (US$ 0,84).
El Ministerio de Hidrocarburos y Energías será el encargado de definir cómo se calculará este precio, que tendrá un carácter variable. YPFB y las estaciones de servicio podrán comercializar el combustible bajo esta nueva estructura.
El ministro Marcelo Blanco indicó que los consumidores se clasificarán en tres categorías: usuarios primarios (entre 120 y 5.000 litros al mes), clientes directos (de 5.000 a 19.999 litros) y grandes consumidores (más de 20.000 litros). Según Blanco, este enfoque ayudará a ajustar el precio del diésel, que había permanecido bajo gracias a subsidios de reservas internacionales y oro.
Las filas de camiones y autobuses para cargar diésel han generado congestión en las calles de ciudades como La Paz, El Alto y Santa Cruz, donde los conductores deben esperar hasta días para obtener combustible.
Este problema ha persistido durante dos años, teniendo altibajos en la administración de Paz. Si bien en diciembre se retiraron subsidios, en enero se restablecieron parcialmente tras protestas. En julio, el Gobierno estableció precios fijos por seis meses para otros carburantes, una medida que sigue aplicándose para los consumidores de diésel menores.
DCN/Agencias