El presidente de la Reserva Federal de EEUU, Kevin Warsh, compareció el miércoles ante el Congreso por segundo día, esquivando preguntas de senadores sobre temas cruciales de política monetaria, como el efecto de la inteligencia artificial en los precios y su comunicación con el presidente Donald Trump. Desde que asumió el cargo hace siete semanas, Warsh ha manifestado su intención de ofrecer menos orientación acerca del futuro, lo que ha generado frustración entre legisladores y analistas que buscan entender cómo la Fed evalúa la inflación y sus decisiones sobre las tasas de interés.
En respuesta a una pregunta sobre la posible presión inflacionaria derivada de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial, Warsh comentó que un aumento puntual no implica automáticamente un fenómeno inflacionario. Reconoció que los precios podrían incrementarse en el corto plazo, pero dejó claro que la evaluación de la inflación corresponde a la Reserva Federal.
El testimonio de Warsh coincidió con la difusión de cifras de inflación más favorables, indicando una desaceleración en la inflación mayorista y una disminución en los precios al consumidor de mayo a junio, la primera caída en seis años. Sin embargo, Warsh minimizó la relevancia de estos datos, considerándolos medidas imperfectas del estado real de la inflación.
Además, fue cuestionado sobre sus comunicaciones con Trump, pero no ofreció detalles sobre si han conversado. Warsh reiteró su compromiso de actuar de manera independiente y resistir presiones políticas, destacando que fue elegido como un “tipo independiente”. En su comparecencia, mantuvo una postura de distanciamiento respecto a las tensiones anteriores entre la Casa Blanca y la Fed, consolidando su mensaje de análisis interno y autonomía del banco central.
Con información de Associated Press.
DCN/Agencias