Wall Street cerró este lunes en números rojos, afectado por el aumento de la tensión en Medio Oriente y el incremento en los precios del petróleo, lo que generó incertidumbre entre los inversionistas tras un fin de semana marcado por nuevos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
El pasado viernes, los principales índices ya mostraban debilidad: el Dow Jones bajó un 0,59% hasta ubicarse en 51.839 puntos, el S&P 500 cayó un 0,19% a 7.443 unidades y el Nasdaq retrocedió un 0,05% a 25.508 puntos.
La jornada del lunes comenzó con ligeros avances, impulsados por la expectativa de un posible reinicio de las negociaciones entre Washington y Teherán. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, mencionó que ambas partes mantenían un intercambio de mensajes, lo que al principio favoreció el ánimo del mercado.
Sin embargo, el clima cambió cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió en redes sociales que Irán “pagaría” por la muerte de tres soldados de EE. UU. en Jordania e Irak. Esta amenaza enfrió el optimismo y los índices volvieron a caer.
El petróleo, por su parte, mostró un repunte al cerrar en 83,23 dólares el barril. El incremento se vio favorecido por el bloqueo marítimo de los hutíes sobre Arabia Saudí, lo que genera nuevos retos en la cadena de suministro energético.
Las empresas tecnológicas, especialmente las de semiconductores, estuvieron en la mira de los inversionistas debido a la incertidumbre sobre el crecimiento en el área de inteligencia artificial. Sin embargo, algunas lograron cerrar con ganancias, como Micron (+2%), Nvidia (+0,3%) y AMD (+1,5%).
Al final de la jornada, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se situó en 4,594%, el oro cayó a 4.011 dólares la onza, el euro quedó en 1,1414 dólares y el Bitcoin alcanzó los 65.200 dólares.
DCN/Agencias