
Venezolano fallece en hundimiento de embarcación en aguas de Trinidad y Tobago
Un venezolano murió y otros dos están siendo buscados por las autoridades trinitenses tras el hundimiento de una piragua que, presuntamente, transportaba cobre de contrabando hacia Venezuela. El incidente ocurrió el sábado en la Boca de la Serpiente, un trayecto peligroso de 10 kilómetros que separa a ambos países.
El fallecido fue identificado como Julio López, quien se ahogó durante el accidente. El capitán Vallence Rambharat, del Equipo Hunters de Búsqueda y Rescate, explicó que la embarcación volcó por el fuerte oleaje en las primeras horas del sábado. La piragua estaba realizando un cruce frecuente en una zona usada por contrabandistas para evitar las patrullas de la Guardia Costera.
Los equipos de búsqueda, integrados por la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, miembros de la Fuerza de Defensa, rescatistas voluntarios y pescadores locales, continuaron el domingo el rastreo de la costa y las aguas cercanas, en busca de los otros dos pasajeros. Se informó que una persona sobrevivió; su nombre es Nikol Landaeta.
La Boca de la Serpiente y el Canal de Colón son reconocidos como rutas marítimas peligrosas debido a fuertes corrientes, arrecifes poco profundos y condiciones climáticas cambiantes. A pesar de estos riesgos, cientos de migrantes y contrabandistas cruzan cada año en piraguas de madera sobrecargadas.
El hundimiento ha revivido la preocupación por el comercio ilegal de cobre en Trinidad. Se espera que las exportaciones de cobre finalicen en julio de 2027, debido a que el gobierno trinitense ha identificado que las ganancias del cobre robado alimentan a grupos criminales responsables del robo de infraestructura.
Investigadores suponen que los traficantes siguen trasladando el metal de forma clandestina hacia Venezuela, usando embarcaciones pequeñas que salen de playas remotas en la costa sur de Trinidad.
Las autoridades afirman que el incremento de las operaciones de la Guardia Costera ha llevado a los contrabandistas a usurpar rutas menos tradicionales. Además, los recientes sismos en Venezuela podrían complicar aún más estos peligrosos cruces.
La semana pasada, otro naufragio dejó dos venezolanos muertos, Edwin Parra y la niña de seis años Brithanny Linneth Yanett León Palacios, tras el vuelco de una embarcación que trasladaba a 29 personas.
DCN/Agencias