
Adelys Ferro, fundadora y directora ejecutiva del Venezuelan American Caucus, recibe a diario mensajes de venezolanos en Estados Unidos. Durante el mes pasado, la principal preocupación era el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS), que ahora enfrenta incertidumbre tras una reciente decisión de la Corte Suprema de EE.UU.
Con los terremotos que afectaron a Venezuela el miércoles pasado, la preocupación se ha diversificado. Ferro comentó que la comunidad venezolana en el país norteamericano, muchos beneficiarios del TPS, está “en un estado de shock, de desesperación y de duelo” ante la tragedia. Las cifras oficiales reportan hasta el momento 2.295 fallecidos y más de 11.000 heridos, con miles de edificios dañados.
Daniel Troconis, un inmigrante venezolano en Florida, enfatizó la necesidad de reestablecer el TPS, argumentando que la situación en Venezuela tras los sismos se considera un “desastre natural”, lo que podría justificar la inclusión del país en este programa humanitario. Troconis destacó los graves efectos del desastre en su país, diciendo que es una crisis inimaginable.
La decisión sobre el TPS llegó casi simultáneamente a los terremotos, lo que Ferro describió como “el peor momento humano” para los venezolanos en EE.UU. Según ella, el TPS es crucial ya que protegería a los venezolanos de la deportación, permitiría acceder a empleos formales y facilitaría el envío de remesas cruciales para ayudar a los afectados en Venezuela.
“Si se les otorga un estatus legal, podrán trabajar legalmente y enviar remesas que son vitales en este momento crítico”, explicó Ferro, subrayando la importancia de este apoyo para enfrentar la crisis económica exacerbada por los recientes desastres.
La comunidad venezolana continúa pendiente de los acontecimientos y apoyando a sus seres queridos en la medida de lo posible.
DCN/Agencias