
Las Fuerzas de Defensa de Ucrania informaron que la noche del viernes lograron atacar en el mar de Azov a 21 petroleros de la denominada “flota fantasma” de Rusia, que se utilizan para el transporte de petróleo eludiendo las sanciones internacionales. Este ataque busca limitar el financiamiento de la agresión armada contra Ucrania, como indicó el Estado Mayor ucraniano en un comunicado a través de Telegram.
Además de los petroleros, los drones ucranianos impactaron cuatro remolcadores, dos buques de carga seca y una draga, que Rusia emplea para su logística militar y para mantener la infraestructura portuaria. Según reportes de medios, a raíz de los ataques, Rusia ha detenido temporalmente la navegación en el canal Don-Azov, el cual conecta el río Don con el mar mencionado.
Robert Brovdi, jefe de las fuerzas de drones ucranianas, afirmó que desde el lunes hasta este sábado se han dañado un total de 76 barcos de la flota fantasma rusa. De esos ataques, un tercio ocurrieron solo la noche pasada, con 73 impactos efectivos en diferentes objetivos.
Brovdi también destacó que, en total, durante la noche se llevaron a cabo ataques a 53 objetivos militares legítimos en la zona operativa del enemigo, abarcando Crimea y otras áreas ocupadas. Afirmó que la flota petrolera clandestina está siendo reducida significativamente y mencionó que se ha interrumpido el tráfico marítimo por el estrecho de Kerch, que separa Rusia de Crimea y que da acceso al mar de Azov.
DCN/Agencias