Tos seca y garganta irritada: el error frecuente del aire acondicionado que puede afectar tu salud

Con la llegada del calor intenso, el aire acondicionado se convierte en un elemento esencial para mantener el confort tanto en hogares como en oficinas. No obstante, su uso prolongado y a veces incorrecto puede generar problemas de salud.
Muchas personas comienzan a notar molestias como tos seca, irritación de garganta o congestión nasal, confundiéndolas con un resfriado típico de la temporada. Sin embargo, estos síntomas están relacionados con el ambiente seco que producen los aparatos de aire acondicionado al enfriarse demasiado. Mantener temperaturas muy bajas altera las condiciones óptimas que el organismo necesita para respirar adecuadamente.
Es importante entender cómo funcionan estos dispositivos y usarlos de manera consciente para reducir riesgos, asegurando un ambiente saludable durante la temporada de calor.
Consumo saludable
Mariana Muñoz, neumóloga de la Unidad de Asma Grave del Hospital Universitario de Bellvitge, en España, señala que el principal inconveniente es que el aire acondicionado, al enfriar excesivamente, disminuye drásticamente la humedad del ambiente. Esta falta de humedad provoca que las vías respiratorias se sequen, causando incomodidades a los usuarios.
Para evitar estos problemas, la especialista recomienda programar los aires acondicionados a temperaturas moderadas, evitando cambios bruscos que puedan irritar las mucosas respiratorias y hacerlas más propensas a infecciones.
Además, Muñoz sugiere soluciones simples como combinar el uso del aire acondicionado con un ventilador convencional. Esta combinación genera una brisa que mejora la sensación térmica sin necesidad de bajar mucho el termostato.
Por las noches, cuando las temperaturas suelen ser más frescas, un ventilador dirigido de manera indirecta puede ser suficiente para asegurar el descanso.
La especialista también enfatiza la necesidad de un mantenimiento regular y adecuado de los equipos. Un sistema con suciedad o humedad residual puede facilitar la proliferación de hongos, bacterias y otros alérgenos. Limpiar los filtros con frecuencia no solo garantiza un aire más limpio, sino que también ayuda a prevenir problemas respiratorios serios. Con estos hábitos sencillos, se puede disfrutar de un verano fresco y cuidar la salud pulmonar.
Vía Diario 2001.
DCN/Agencias