
Las autoridades en Venezuela han iniciado el proceso de sepultura de las víctimas de los terremotos ocurridos el 24 de junio de 2026 en el cementerio La Esperanza, ubicado en el municipio de Catia La Mar, estado La Guaira. Los cuerpos incluyen tanto a aquellos que ya han sido identificados como a los que aún no han podido ser reclamados por sus familiares.
Cada fosa individual ha sido registrada con un código y una ubicación específica dentro del cementerio, lo que permitirá una identificación futura y su entrega a familiares.
De acuerdo al último balance oficial, los terremotos han dejado un saldo de al menos 3.342 personas fallecidas y 16.740 heridas, cifras que se han ido actualizando conforme avanzan las labores de rescate e identificación de víctimas.
En el cementerio, un grupo de trabajadores utiliza retroexcavadoras para abrir zanjas donde se llevan a cabo los entierros. Cada tumba se encuentra delimitada por un rectángulo de piedras blancas y, al pie de una cruz blanca, se coloca un ramo de flores junto a una placa que indica “Identificación especial” con la fecha del fallecimiento correspondiente al 24 de junio de 2026.
Ese día, violentos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron el centro-norte de Venezuela, con epicentro en el estado Yaracuy, provocando el colapso de múltiples edificaciones y una grave crisis humanitaria, especialmente en el estado La Guaira, una de las áreas más afectadas.
Desde entonces, equipos de rescate, tanto nacionales como internacionales, junto a organizaciones humanitarias, han estado trabajando intensamente en la búsqueda de sobrevivientes, asistencia a los heridos y atención a la población afectada.
DCN/Agencias