
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, comunicó que el número de decesos ha llegado a 4.829 tras los recientes terremotos. Sin embargo, en el reporte oficial no se incluyó la cifra de desaparecidos, lo que ha generado que los familiares demanden respuestas claras de las autoridades respecto al paradero de sus seres queridos. Los rescatistas, por su parte, continúan trabajando en las zonas afectadas en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Sismólogos del país han registrado un total de 1.284 réplicas sísmicas desde el 24 de junio, lo que ha aumentado el pánico entre los habitantes de Caracas, Miranda, La Guaira y Aragua, debido a los constantes temblores secundarios. En otro orden, se informó que los sismos dejaron a 16.740 personas heridas, y 34.872 ciudadanos recibieron atención médica en centros de salud temporales. El personal de salud está trabajando turnos dobles para atender la demanda, y se destaca la necesidad urgente de insumos clínicos en los hospitales de la costa.
Un contingente internacional de 2.408 rescatistas está colaborando en las labores de remoción de escombros, mientras que el Estado ha desplegado a 30.989 efectivos militares y cuenta con la ayuda de 31.315 voluntarios. Además, se están distribuyendo 10.063 toneladas métricas de alimentos y 24.232.965 litros de agua potable a las comunidades más afectadas.
El informe revela que 17.907 personas han perdido sus propiedades debido a los colapsos, y se han habilitado 106 campamentos de emergencia para albergar a 20.857 damnificados. Las estructuras residenciales se han visto gravemente afectadas, con un total de 856 edificaciones dañadas y 190 que han colapsado por completo. Los ingenieros prohíben el reingreso a estas edificaciones para evitar mayores tragedias.
Finalmente, los familiares de las víctimas que no han sido reportadas piden la publicación de una lista de búsqueda. Organizaciones civiles están recopilando testimonios de manera independiente para evaluar el impacto real de los derrumbes. La recopilación de estadísticas precisas es crucial para que entidades internacionales puedan organizar ayudas humanitarias. Los expertos aconsejan a la población resguardarse en áreas abiertas y evitar construcciones agrietadas.
DCN/Agencias