
El sismo de magnitud 5,1 y su réplica de 3,7, ocurridos el sábado en Junín, Perú, resultaron en cinco muertos, 32 heridos, y dejaron a 350 damnificados y 120 afectados, según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). Un informe revisado corrigió la inicial cifra de seis fallecidos.
Los movimientos telúricos impactaron principalmente las provincias de Chupaca y Huancayo, afectando distritos como Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Ahuac, Huancayo, Chupuro, Huayucachi, Viques y Huacrapuquio. Las víctimas fatales, tres hombres y dos mujeres, incluían a dos adultos mayores y un joven de 17 años. Todos los decesos ocurrieron en Chongos Bajo.
El reporte indicó que 52 viviendas fueron destruidas, 27 quedaron inhabitables, y 37 sufrieron daños. Además, se vieron impactadas tres escuelas, tres centros de salud, un templo y un sitio de patrimonio cultural, además de mil metros de carretera y parte de la red eléctrica.
El primer sismo se registró a las 21:24 hora local (2:24 GMT) con epicentro a siete kilómetros al sur de Chongos Bajo y una profundidad de 24 kilómetros. La réplica ocurrió 17 minutos después, con epicentro a catorce kilómetros de la misma localidad y a 18 kilómetros de profundidad.
El presidente interino de Perú, José María Balcázar, aseguró que el Gobierno estaba actuando con celeridad para atender la emergencia. El primer ministro, Luis Arroyo, y el ministro de Defensa, Amadeo Flores, se dirigen a Junín para coordinar la ayuda a los damnificados.
La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, expresó su pesar por las consecuencias del sismo, presentando condolencias a las familias de las víctimas y solidaridad con los afectados.
DCN/Agencias