
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó un nuevo informe sobre los efectos de los terremotos que estremecieron a Venezuela el 24 de junio. Según el comunicado, la cifra de fallecidos ha llegado a 5.346, mientras que los heridos se mantienen en 16.740.
Los sismos, con magnitudes de 7,2 y 7,5, afectaron a varias regiones del país, impactando al menos siete estados. La Guaira, el estado costero cercano a Caracas, fue el más afectado, con comunidades enteras que perdieron sus viviendas y sus medios de subsistencia.
El desastre causó el colapso de edificios y dañó la infraestructura esencial, además de interrumpir servicios básicos como agua y electricidad. Desde el día del sismo, más de 1.400 réplicas han sido registradas, incluyendo un temblor de magnitud 3,9 el 10 de julio que generó pánico en Naiguatá, una de las localidades más severamente golpeadas.
El Gobierno de Venezuela, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), estimó que los terremotos generaron un total de 2.106.000 toneladas de escombros, de las cuales 1.529.000 son materiales de construcción. El ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, mencionó que este volumen de desechos no tiene comparación a nivel global y ha sido señalado por organismos internacionales.
Delcy Rodríguez, presidenta encargada, anunció un plan habitacional para las familias que perdieron sus viviendas. Durante un evento en Fuerte Tiuna, se confirmó que se iniciará la entrega de 4.000 viviendas de manera escalonada entre julio y diciembre, construidas a través del programa Gran Misión Vivienda Venezuela, con la colaboración de la empresa estatal china CITIC. Además, se realizó la entrega de los primeros apartamentos destinados a los damnificados.
DCN/Agencias