
Cristiano Ronaldo, el ícono del fútbol luso, se despidió de la selección portuguesa tras la dolorosa eliminación en el Mundial 2026 a manos de España. Esta involuntaria despedida marca el final de un ciclo impresionante que abarcó más de 20 años.
El delantero, quien se ha consagrado como el máximo goleador histórico en competiciones internacionales, vivió su sexto Mundial en tierras norteamericanas, logrando la increíble hazaña de marcar en cada una de las ediciones en las que participó. Sin embargo, el desenlace no fue el esperado para este gigante del fútbol, conocido por sus cinco Balones de Oro y su ambición constante.
El encuentro tuvo un cierre dramático. Fue Mikel Merino, quien ingresó como sustituto, el responsable de marcar el único tanto del partido en el minuto 90+1, dejando a la selección portuguesa fuera de la Copa del Mundo. Merino recibió un pase de Ferrán Torres en el área y, con gran calma, definió ante el arquero.
El partido, ajustado y lleno de intensas estrategias, se perfilaba para irse a tiempo adicional, pero España encontró la manera de desequilibrar en el último suspiro, mostrando la eficacia de su planteamiento.
Así, el sueño mundialista de Cristiano se esfumó, y con él se cierra una era dorada del fútbol que será recordada por generaciones. La tristeza de esta despedida contrasta con la admiración y respeto que el astro dejó en su trayectoria. El legado de ‘CR7’ perdura aunque ya no esté en la escena mundial.
DCN/Agencias