
Save the Children informa que alrededor de 4 mil mujeres embarazadas se encuentran en condiciones críticas para dar a luz tras los sismos ocurridos en el norte del país. Según la organización, aproximadamente 130 partos diarios se llevarán a cabo en medio de esta emergencia humanitaria.
La ONG destaca que más de 36 mil gestantes han sido afectadas por la crisis, derivada del colapso de múltiples centros de salud y la pérdida de personal especializado, incluyendo la clausura de la principal maternidad de La Guaira. Aunque algunos servicios básicos se mantienen, los casos complicados deben ser trasladados a Caracas, lo que complica aún más la atención médica.
Save the Children también señala que los altos niveles de estrés y ansiedad en las embarazadas pueden afectar el desarrollo del bebé, aumentando el riesgo de partos prematuros. La falta de agua potable y las donaciones descontroladas de fórmula láctea están contribuyendo a la desnutrición materna y de los recién nacidos. Por ello, la organización hace un llamado a la comunidad internacional y a los gobiernos para que prioricen la asistencia prenatal y posnatal.
En cuanto al balance oficial de víctimas, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó cifras que indican un total de 5.346 fallecidos, con 68 nuevos reportes desde la última actualización. El número de heridos permanece en 16.740, y se han rescatado 6.462 personas de entre los escombros.
El informe revela que 128.324 familias están recibiendo atención gubernamental directa. Actualmente, hay 23.122 personas albergadas en 107 campamentos de emergencia, lo que representa una leve disminución en comparación con el día anterior. La situación sigue siendo grave, con 17.265 damnificados y 856 edificaciones con daños estructurales, mientras que 190 inmuebles se han colapsado completamente.
La convergencia de la crisis humanitaria relacionada con la maternidad y los altos daños materiales requiere una respuesta coordinada a nivel internacional. Se priorizará la distribución de ayuda en los campamentos para mitigar los riesgos para los recién nacidos, en un contexto donde la reconstrucción del país plantea un reto crítico.
DCN/Agencias