La continua devaluación del bolívar se convierte en tema central del debate económico en Venezuela. En un reciente análisis, el economista Asdrúbal Oliveros indicó que esta depreciación no está vinculada simplemente a las futuras acciones del Banco Central ni a modificaciones en el mercado cambiario, sino que obedece a un problema estructural: el desbalance en las finanzas públicas.
En las últimas semanas, el Gobierno ha aumentado la disponibilidad de divisas y han recibido remesas en efectivo en algunos bancos. Oliveros reconoce que estas acciones son un paso en la dirección correcta, pero alerta que no son suficientes para estabilizar el tipo de cambio. Según él, el mensaje que ha emanado del mercado cambiario durante años es claro: para lograr estabilidad en el bolívar, es necesaria una disciplina fiscal.
Oliveros explica que el análisis del precio del dólar en Venezuela no debe ser visto de manera aislada, sino que representa la confianza en la economía y en la habilidad del Estado para financiar su gasto sin causar presiones monetarias. Si el gasto público sigue superando los ingresos, tanto hogares como empresas continuarán buscando protegerse a través de la compra de divisas, aumentando así la presión en el mercado.
El economista también menciona que mejorar el funcionamiento del mercado cambiario implica hacer las subastas más transparentes y reducir la incertidumbre sobre las reglas de intervención. Sin embargo, subraya que ninguna estrategia cambiaría será viable a largo plazo si persiste el desbalance fiscal.
La reciente crisis provocada por el terremoto del 24 de junio añade un reto adicional. Oliveros calcula que la reconstrucción podría costar entre 12.000 y 15.000 millones de dólares, lo que representa una carga considerable para una economía con un PIB de aproximadamente 110.000 millones y recursos fiscales limitados. Las condiciones actuales aumentan la presión sobre el mercado cambiario, especialmente sin financiamiento externo adecuado.
DCN/Agencias