
El Gobierno de los Países Bajos anunció su apoyo a la destitución del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, durante una sesión extraordinaria programada para el 24 de julio en Nueva York. La decisión se basa en una investigación por presunta «conducta sexual indebida» con una empleada de su oficina.
En una carta al Parlamento neerlandés, el ministro de Exteriores, Tom Berendsen, informó que el país respaldará el cese de Khan en la Asamblea de Estados Partes del Estatuto de Roma. En esta reunión, se llevará a cabo una votación secreta para decidir su futuro.
La Mesa de la Asamblea, que incluye 21 de los 125 Estados Partes, recomendó el 8 de junio la destitución inmediata de Khan mientras avanza el proceso disciplinario. Esta recomendación se fundamentó en una investigación de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas y un dictamen de un panel independiente de jueces, así como otras alegaciones.
La investigación se inició en noviembre de 2024 tras denuncias sobre conducta inapropiada, incluidas acusaciones de carácter sexual, ocurridas entre marzo de 2023 y abril de 2024. Desde mayo de 2022, Khan ha estado alejado de sus funciones, bajo un permiso administrativo, y la Fiscalía se encuentra bajo la dirección interina de sus dos fiscales adjuntos.
El Gobierno neerlandés subrayó que el Estatuto de la CPI exige que el fiscal mantenga “alta integridad moral”. Además, el Ejecutivo enfatizó que la Corte tiene una política de «tolerancia cero» frente al acoso y al abuso de poder. Aseguraron que cualquier conducta indebida podría perjudicar la reputación de la institución, y por ello, consideran que seguirán la recomendación de la Mesa.
Aunque se reconoce que las opiniones entre los países están cambiando, se menciona que la mayoría parece coincidir en la recomendación de destituir a Khan. En la misma carta, el Gobierno expresó preocupación por el tono de los mensajes de Estados Unidos hacia la CPI, aunque aseguraron que seguirán apostando por el diálogo.
Finalmente, como país anfitrión, Países Bajos reafirmó su apoyo a la CPI y su personal, resaltando su trabajo para mitigar los efectos de las sanciones estadounidenses sobre los funcionarios del tribunal.
DCN/Agencias